sábado, diciembre 31, 2005



B A L A N C E

Sólo puedo decir que estas líneas quisiera dedicarlas muy especialmente a mis dos guardianes espirituales que han velado por mí todo este año a Benjamín e Ignacio; y que han hecho posible que yo este aquí hoy y no me haya tirado por una ventana como varias veces tuve ganas. Con su compañía y amor han estado en cada momento de fragilidad de mí ser y como no decirlo se han bancado cada uno de mis momentos incondicionalmente.

Al encontrarme a pocas horas de la finalización de este año, no puedo dejar de hacer mi balance personal, pues este año fue muy movido y trajo muchas cosas y siendo sincera fue un año terrible y en rasgos generales devastador y demasiado triste.

Casi puedo respirar profundo pensando que ya se va acabar, me da miedo proyectarme al siguiente, pues esto mismo me dije cuando termino el 2004 y vean como me fue, pero yo tengo FE y eso es lo que importa.

LOS QUE SE FUERON
La hermana muerte este año se llevó de forma trágica y precipitada a dos personas que yo amaba mucho, a mi tío Ramón y mi amiga Claudia. Su ausencia es una constante que aún no pasa y la esperanza en que las cosas sigan para bien a pesar de su partida es nuestra tarea ahora, no ha sido fácil son irremplazables, pero hacemos lo posible para por lo menos ganarnos sus respetos en honor a su amor.

LOS CAMBIOS
El temible mundo del trabajo me abrió sus puertas y con el toda su corrupción, cambie las zapatillas por los tacones me cubrí de prendas formales y de un manto de tolerancia infinita y mucha paciencia. La realidad supera la ficción, nada más que decir.

LO QUE QUEDO ATRÁS
Las ilusiones y ambigüedades amorosas quedaron fuera o es blanco o es negro nada de escala de grises. Me estaba haciendo bolsa con tanta confusión y aunque uno puede vivir de esperanzas y recuerdos, yo ya no podía darme esos lujos, no con la vida que llevo. Los deje otros me dejaron en fin a veces duele el amor y más tomar decisiones así y aunque su ausencia pesa en el alma, todo tiene su razón de ser y las cosas pasan por algo incluso esta soledad.

LOS QUE LLEGARON
Fui tía por segunda vez de una niña, aunque no tengo el agrado de conocer a mi hermana ni sus hijos, lo importante que están bien y hay que alegrarse cuando llegan angelitos a este mundo bizarro, también dos nuevos primos Rocío y Luis. El mundo sigue y espero que las nuevas generaciones traigan la paz y alegría que nos faltan.

LOS QUE ESTUVIERON
Mis amigos me saco el sombrero, ellos saben quienes son y no necesitan que los nombre, estuvieron para mi y agradezco su comprensión y cariño, pues han hecho que este año sea más feliz y los quiero un montón. Mi familia en su particularidad que la caracteriza también fue un apoyo y debo decir que han hecho un esfuerzo y se les agradece.

LO SUBREALISTA
Ya saben, pero como no mencionarlo lo mejor del año, el recital Pearl Jam, sin palabra valió la pena esperar casi 12 años para verlos, todas las expectativas se cumplieron y esperamos por la palabra empeñada en que volverán.

LO CHUNGARO
En lo más chanta del año, la escuela de diseño y todo lo miserable que ha hecho de mi vida, por incompetencia, por dejación, por falta de profesionalismo por ser un vil chamullo de excelencia académica y en fin por querer ser algo que ni siquiera conocen que existe el Diseño.

LO QUE HAY
Yo y mi cansancio, mis esperanzas diluidas por el colapso, que rebeldemente no dejan de luchar contra el mundo y que a pesar de este año absurdo aún sacaré fuerzas de flaqueza y seguiré, por lo menos tengo a Dios de mi lado y con eso me basta.


domingo, diciembre 25, 2005


FELIZ NAVIDAD PARA TODOS

Me volví a tropezar con la Natividad del Señor, si bien me da algo de lata la euforia de las masas compradoras de regalos en las calles, tiendas, mall y que llenan las librerías cuando uno esta más apurada por comprar… no puedo negar que esta fecha tiene un valor tan sublime como es el desear lo mejor a todo el mundo, eso me encanta! Tener la excusa perfecta para decir todo lo bello que quieres para alguien más, sin miedo a ser cursi o desubicada. A mi me hubiese gustado darle mis buenos deseos a todos los que amo y aprecio, pero con el trajin de la U no tuve tiempo de nada más que un humilde mail y que sólo alcanzo para algunos.

Me entristece demasiado el andar apurada y corriendo, el no poder ver a todos lo que quisiera el que se me haya pasado el tiempo y no alcanzar a ir a misa el no poder darle el valor espiritual que tiene el nacimiento de Jesús para mi.

En fin si saco la cuenta desde que entré a la U que es la misma cuestión, estoy demasiado preocupada para disfrutar de la festividad. Bueno ahora no fue distinto, igual trate de hacerme un tiempo para comprar unos obsequios para mi family y aunque hubiese querido igual que cabra chica que dicho señor de barba blanca y vestido de rojo me trajera un peluche gigante de Taz, me conforme con estar en casa con los que quiero y descansar por un día.

De todo corazón espero que esta sea la última Navidad así y que todos los buenos deseos de los que me quieren se hagan realidad, pues si hay algo mágico de esta fecha es que basto sólo una sonrisa del niño en el Belén para cambiar la historia de toda la Humanidad.


martes, diciembre 13, 2005


Sin disfraz

Lo único bueno de toda esta situación, es que no más tacos ni disfraz de secretaria, sólo quedo yo y mis zapandillas, y aunque más lo que me duelen los talones con el cambio no hay nada como tener los pies en la tierra y lo digo en todo el buen sentido de la palabra. Nos reconciliamos con mi mochila y adiós a la cartera dejamos los anillos y mi fiel corta cartón es mi compañero inseparable.

En el fondo soy yo volviendo a la rebeldía inicial, escuchando rock estridentemente andando en micro feliz de la vida buscando una idea, paseándome por media ciudad abrazada a los libros comprando materiales, corriendo de un lado a otro, sin un momento de paz y sin dormir. Como resumir todo eso en una palabra “Estudiante”

Diseño, hambre, frío y sueño...


miércoles, diciembre 07, 2005

Días en el Tibet

Antes de que pasara todo esto de dejar la pega ya había tomado otra decisión abrupta, el de abandonar las comodidades y virtudes de mi casa y venirme a tierras o a las lejanías del Tibet como le he llamado yo; en busca de tranquilidad y el espacio necesario para trabajar.

Estaba yo instalada en mi nuevo santuario con materiales, cartones, ropas y demases cuando tiré mi trabajo y tomé la decisión de comenzar otra vez con mi tesis, después de la ira inicial por tanto esfuerzo y horas de trabajo tirados a la basura por la incompetencia de tercero,s de superar el duelo que dejo mi diseño anterior. Me arme de valor y decidí consultar una segunda opinión. Me dijo de todo desde que tenía un desorden mental hasta que mi conceptualización diseñezca valía callampa, en fin yo ya perdí la capacidad de asombro y sólo abrí bien mis ojos y escuche con harta atención.

Después de meditar el asunto descubrí que esa persona tenía algo de razón, pues siendo bien critica conmigo este ha sido un año demasiado heavy en todo sentido y al decirme “tu cabeza piensa desordenadamente y eso es el reflejo de lo que escribes”, creo que es en general mi vida personal por estos días tiende a ser una tormenta; mi mente es un desastre, mi corazón esta hecho trizas por el dolor y en el fondo me siento superada y mi alma se consume en soledad.

En resumidas cuentas ya no me queda nada que perder, pues ya nada tengo. Cuando uno se ve apremiado la osadía le sienta bien pues se siente “sin miedo a nada” y hasta lo imposible es una meta alcanzable y el deseo imperioso de doblegar la vida es algo que arde por la venas ya no es una obligación se vuelve una “afrenta” una “cuestión de honor” algo que trasciende a un simple acto o situación se juega tu entereza y dignidad.

Yo ya me tiré abandone todo… aquí en el Tibet no tengo mi añorada televisión por cable, tampoco teléfono, para que hablar de internet, y el confort de mi casa, sin embargo uno se acostumbra a todo en esta vida y en fin el desprenderse es una acto de sacrificio que implica una convicción de libertad, pues aunque se extrañan las comodidades y todo lo demás - el saber que puedes vivir sin ellas te deja una sensación de alivio pues el día en que voluntariamente quieras prescindir de ellas lo podrás hacer sin desesperación.

Yo ahora con ayuda de las mentes seguiremos en el Tibet tratando de encontrar mi ser para llegar al nirvana y elevar mi Ki a la máxima expresión para demostrarle al mundo que cuando un quiere puede torcer la mano del destino. Pues aunque se vean feas las cosas - Señores - esto no se acaba hasta que la bandera cuadriculada flamee, pues hasta la ultima vuelta todo puede pasar…

viernes, diciembre 02, 2005

Todo por una excusa

Después de que mi situación universitaria se fue al carajo y mi ánimo arrastrado cual serpiente va detrás de mí, el trabajar se vuelve un suplicio más horrible que lo acostumbrado y considerando que no es buen ambiente laboral, la gente es más bien tóxica y que es la mayoría del tiempo 100% mala onda lo que se respira mi ánimo no mejoro.

Además las circunstancias de mi vida tan desafortunadas por estos días y el dilema de que el tiempo no alcanza con el trabajo, la confusión se apoderó de mí, pues en el fondo tenía que tomar una decisión.

Pero a veces suele ocurrir que aunque tenemos unas ganas locas de hacer algo, nos consume el miedo, la sola idea de tomar una decisión implica una gran responsabilidad y ésta a su vez generará consecuencias que pesarán en nuestras vidas, así que uno cree que lo mejor es abstenerse, no hacer nada dejar que el tiempo pase y es entendible pues nuestra naturaleza es así, sin embargo a veces Dios que nos conoce sabe estas cosas y conociéndonos, y a nuestra “ fragilidad del ser” te da un empujón algo pasa y todo se da.

Así fue yo no estaba segura de tomar una decisión, pero ocurrió algo que sería imposible de ignorar, me pasaron a llevar!!! Así como lo leen, en mi pega se les pasó la mano y yo leal a mis principios no lo permití, no fui capaz de soportar una injusticia más de los seres inanimados, menos en mi situación tan desesperada, me tiré dejé todo – dignamente y con carta de renuncia en mano pesqué mis cosas y adiós.

No fue una decisión fácil, tomé el arado y no miré para atrás, como lo he hecho siempre, dolió no sé si fue la incomprensión, pues el esfuerzo puesto en el trabajo fue evidente sin contar con el desgaste general o la futura inestabilidad económica que me espera, sin embargo, en el fondo no me arrepiento y sé que fue lo mejor, uno es lo que es y me ha costado tanto llegar hasta acá y pelear por ser lo que soy que no pienso transar y saben esa es mi victoria no me vendí y no todos pueden decir lo mismo.