
Yo intento escabullirme de este tipo de situaciones e intento mantener la cordura y no perder la cabeza en causas perdidas ni en amores falaces, pero si mi vida va y viene saltimbanqui cual bufón en carnaval, la ironía se vuelve una constante y de todos las posibilidades habidas y por haber escogí la peor, la más susceptible, la más inestable, esa que es tan "loser" que llega volverse absurdo el solo hecho de pensarla.
En esta historia no hay final feliz y yo lo sé – que más lucidez que esto, el asumir que no se debe luchar en guerras perdidas, pues como bien dice la canción de Bacilos “nadie cambia el Sol de la mañana por un fuego cualquiera”.
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