Sentada en mi cómodo sillón espere la llegada de mi cumpleaños, no había gente durmiendo a mi alrededor sólo yo y mi Anghello gatito llenábamos la casa. Llego silencioso sin sobresaltos marcando una nueva etapa pues en un año pueden pasar muchas: Dejar el trabajo, terminar los estudios, cambiar de residencia, desenamorarse, encontrar una nueva familia, reconciliarse con Dios empezar a creer en ti… Y para no ser latera no voy hacer una retrospectiva pues la mitad de esas cosas están escritas aquí.
He aprendido a cultivar la paciencia y tener mente fría en la toma de decisiones sobre todo si estas implican afectos y temas trascendentes. Me he superado y siento que llegué a este cumpleaños con más aciertos a mi favor que contras, si bien mi futuro es incierto me siento tranquila creo que estoy viendo la luz debajo de la puerta, todavía no estoy lista para abrirla pero estoy conciente de la luz y que un día la atravesaré.
He aprendido a cultivar la paciencia y tener mente fría en la toma de decisiones sobre todo si estas implican afectos y temas trascendentes. Me he superado y siento que llegué a este cumpleaños con más aciertos a mi favor que contras, si bien mi futuro es incierto me siento tranquila creo que estoy viendo la luz debajo de la puerta, todavía no estoy lista para abrirla pero estoy conciente de la luz y que un día la atravesaré.



