
AtRaVeSaDA
El dijo: “Me eres indiferente…” y bien que tenía razón, una partícula de aire en un universo de energía que nada tiene que ver con lo que El es y soy yo (así me sentí…); cuento viejo y repetitivo en mi vida sobre todo si hablamos de “aquellos seres” del sexo opuesto.
Igual mi estado susceptible hace que piense tonteras, que en un día normal pasaría por alto. Es que tengo un estigma impreso que hace que cada ser humano existente en mi vida decida radicalmente olvidarme y tirar cualquier recuerdo mío como quien tira un traste viejo a la basura, quizás es por sobrevivencia, cobardía, pereza o que sé yo, a estas alturas qué caso tiene.
Caminé triste hacia mi tibet algo ofuscada y ensimismada por las cosas que irremediable escapan a mi control y que quisiera por lo menos poder aceptar sin colapsar. Quizás es el cuello más el dolor infernal de cabeza que no deja pensar bien o los estrógenos que hacen que uno ande media tarada o el que decir la verdad duela el alma no lo sé, pero ando tan insoportable que ni yo misma me soporto.
Y aunque recibí visitas inesperadas de mi family al caer la noche en mi estado lastimero de tortícolis y sensibilidad fue peor, ellos son como la canción de Fito: “Estar con ellos es como estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado”.
Cuando tengo días así, mi Nachito siento que desde lo más profundo de mi corazón, como desearía yo que estuvieras aquí … y en el silencio que consume la noche yo elevo un salmo y respiro aliviada ya se terminó este día...