
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir
pocas veces, sino con pequeñas cosas
Estadista y científico estadounidense.
Como decía Eclesiastés hay gente que no distinguen entre uno y otro día, al final todos pasan y ya. Pero para mi las fechas tienen su peso y su conmemoración.
Este día en particular lo tiene, pues hace un año atrás a esta hora yo compartía una cena de celebración con mis padres mi hermana y mi amiga por la aprobación de mi examen de grado molida hasta los huesos con pocas horas de sueño encima y un mar de sentimientos encontrados había termina el suplicio al final.
No estaba feliz al contrario, yo sentía que era impresionante las cosas que uno pude llegar hacer por la ambición de otros y la defensa del honor personal. Destruida afectivamente por un universo de ilusiones rotas y en el inmenso océano de la incertidumbre - yo me dispuse a descansar – para proceder a resolver mi vida; grandes decisiones precederían dicho acontecimiento.
Con la conciencia bizarra y sin una certeza del futuro en cuestión yo me arriesgue decidí emprender de cero una nueva etapa; limpiar mi alma del desconsuelo y el abandono, olvidar el Diseño por unos meses, reconstruir lo que se pueda del corazón roto y volver al redil.
Ya después de doce meses las cosas han cambiado quizás no estamos excelente, pero tengo varios puntos a mi favor ya escape del yugo familiar absorbente y justiciero, adquirí mis propias responsabilidades de tipo financieras y domesticas, emprendí con entusiasmo y mucha esperanza un nuevo proyecto espiritual, me hice fuerte ante el desinterés la falta de apoyo y el sabotaje subliminal del villano de siempre, en fin no llueve pero gotea.
Seguimos en la incertidumbre pero de a pasito a pasito como mi tortuguita estamos haciendo historia…
Este día en particular lo tiene, pues hace un año atrás a esta hora yo compartía una cena de celebración con mis padres mi hermana y mi amiga por la aprobación de mi examen de grado molida hasta los huesos con pocas horas de sueño encima y un mar de sentimientos encontrados había termina el suplicio al final.
No estaba feliz al contrario, yo sentía que era impresionante las cosas que uno pude llegar hacer por la ambición de otros y la defensa del honor personal. Destruida afectivamente por un universo de ilusiones rotas y en el inmenso océano de la incertidumbre - yo me dispuse a descansar – para proceder a resolver mi vida; grandes decisiones precederían dicho acontecimiento.
Con la conciencia bizarra y sin una certeza del futuro en cuestión yo me arriesgue decidí emprender de cero una nueva etapa; limpiar mi alma del desconsuelo y el abandono, olvidar el Diseño por unos meses, reconstruir lo que se pueda del corazón roto y volver al redil.
Ya después de doce meses las cosas han cambiado quizás no estamos excelente, pero tengo varios puntos a mi favor ya escape del yugo familiar absorbente y justiciero, adquirí mis propias responsabilidades de tipo financieras y domesticas, emprendí con entusiasmo y mucha esperanza un nuevo proyecto espiritual, me hice fuerte ante el desinterés la falta de apoyo y el sabotaje subliminal del villano de siempre, en fin no llueve pero gotea.
Seguimos en la incertidumbre pero de a pasito a pasito como mi tortuguita estamos haciendo historia…
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés.
Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés.




