Tan lejos, tan cerca…
Me cancelaron una invitación a almorzar y decidí quedarme en la oficina solitaria y frente al pc, con ene que hacer pero con la entera necesidad de darse unos minutos de ocio; busque el diario on line una columna que siempre leo es de un sacerdote bien conocido que siempre escribe de lo cotidiano a lo social.
Hablaba de lo deshumanizante que se ha vuelto nuestra cultura y lo difícil que se nos torna comunicarnos en forma personal, pero lo fácil que es hacerlo por celular o en chat.
Me cancelaron una invitación a almorzar y decidí quedarme en la oficina solitaria y frente al pc, con ene que hacer pero con la entera necesidad de darse unos minutos de ocio; busque el diario on line una columna que siempre leo es de un sacerdote bien conocido que siempre escribe de lo cotidiano a lo social.
Hablaba de lo deshumanizante que se ha vuelto nuestra cultura y lo difícil que se nos torna comunicarnos en forma personal, pero lo fácil que es hacerlo por celular o en chat.
Yo amo las cartas en papel, esas que describen en forma exacta el estado anímico de la persona por su sola caligrafía, las que en un acto casi de sorpresa te despiertan cuando llegas a casa y físicamente está ahí esperando por ti.
Es cosa, de mirar mis innumerables cuentas de correos para saber que todo el mundo tiene cadenas que enviar, pero nadie mucho que decir. Lo fácil que es hablar por Chat de las cotidianidades triviales del día a día, pero que difícil nos es decir la verdad y lo que sentimos muy interiormente.
La gente huye de lo esencial y se esconden de las verdades transversales de su vida por miedo a enfrentar lo que vendrán, prefieren prescindir de las palabras y comunicarse lo mínimo para no salir heridos y conservar sus egos incorruptibles. Juegan a trabajar, viven en realidades del todo acomodadas a sus anhelos y deseos, construyen grandes reinos y acumulan cosas como si realmente se fueran a quedar aquí para siempre.
Y aunque yo me esfuerce heavy hoy por hoy hay gente a la cual yo amé al extremo de mis fuerzas y me es casi imposible hablar, llegamos al punto muerto en que no tenemos nada que decirnos y ya ni siquiera nos conocemos - el aprecio queda - pero como bien decía el Curita: Nos separamos de las personas y separamos el alma del cuerpo. Si estar solo es triste, más triste aún es estar acompañado pero solo. Como decía Fito es estar solo dos veces.
Por eso cierro esta entrada con la reflexión: Mientras más medios disponibles para comunicarnos, más pobre es nuestra comunicación.
Es cosa, de mirar mis innumerables cuentas de correos para saber que todo el mundo tiene cadenas que enviar, pero nadie mucho que decir. Lo fácil que es hablar por Chat de las cotidianidades triviales del día a día, pero que difícil nos es decir la verdad y lo que sentimos muy interiormente.
La gente huye de lo esencial y se esconden de las verdades transversales de su vida por miedo a enfrentar lo que vendrán, prefieren prescindir de las palabras y comunicarse lo mínimo para no salir heridos y conservar sus egos incorruptibles. Juegan a trabajar, viven en realidades del todo acomodadas a sus anhelos y deseos, construyen grandes reinos y acumulan cosas como si realmente se fueran a quedar aquí para siempre.
Y aunque yo me esfuerce heavy hoy por hoy hay gente a la cual yo amé al extremo de mis fuerzas y me es casi imposible hablar, llegamos al punto muerto en que no tenemos nada que decirnos y ya ni siquiera nos conocemos - el aprecio queda - pero como bien decía el Curita: Nos separamos de las personas y separamos el alma del cuerpo. Si estar solo es triste, más triste aún es estar acompañado pero solo. Como decía Fito es estar solo dos veces.
Por eso cierro esta entrada con la reflexión: Mientras más medios disponibles para comunicarnos, más pobre es nuestra comunicación.







