INEVITABLEDemasiada energía contenida, un entusiasmo desmedido no sé sabe… siempre durmiendo el mínimo necesario y haciendo mil cosas con la mente a full y la intuición a flor de piel, cargando con el mundo innecesariamente a veces, la sensibilidad y empatía nos juega en contra al igual que la humanidad a la hora del hablar del bienestar físico.
Ya no recuerdo que son las vacaciones, pero es evidente que necesito unos días libres entre las preocupaciones de las decisiones a tomar, el peso financiero del mes de Enero que no fue como esperaba y resulto ser más abrupto laboralmente de lo que creí siento que respiro entrecortado… Me levanto a penas, trabajo casi nueve horas seguidas de lunes a viernes, además dos horas y media de gimnasio tres veces por semana, trato de concurrir a mis compromisos familiares a cualquier hora y día que pueda, intento ir a misa con frecuencia y para que hablar de la vida domestica del fin de semana y algo se hace con el esparcimiento y el ocio que obvio es lo primero que se deja botado en estos casos, sin contar la vida personal que es casi inexistente.
Ando cansada y algo irritable porque el astro Sol me sulfura la piel en la oficina, con un manto de
bloqueador solar camino en el verano más caluroso que recuerde la zona mientras turistas se pasean con chalitas y toallas playeras por el centro yo me dirijo al templo del culto al cuerpo en mis últimos días de gim porque algo de disciplina y honor aún queda, y si bien mis prejuicios echan por tierra cualquier interés creado debo asumir con veracidad que el ejercicio me hace excelente y que extrañaré la cleta elíptica que tanto me hace sufrir.Ante semejante panorama de agotamiento, ando más ansiosa y adicta que nunca sin contar que recurrí a la vieja técnica universitaria de inyectarme 3 neurobiontas de diez mil al hilo (en menos de un mes), para luego caer en la reflexión casi obligada que lo mejor que se puede hacer es tomarse unos días libres, que es importante cuidarse y que me vendrían bien.
Porque no se puede llevar semejante ritmo de vida y no cansarse… asumo mi debilidad y me proyecto a por lo menos por tres días pensar en mí y olvidarme de la pega, sumergirme en mis asuntos futuros y tratar de por lo menos de darle un poco de afectos a mis mascotas que si ahora casi no me ven imaginen lo que será después…







