INCAPACIDAD
Siempre escuche esa frase que uno debia vivirlo para saber como se siente y tienen razón. Llevo casi cerca de dos semanas con una tendinitis en mi hombro izquierdo que me ha tenido enclaustrada en mi tibet y con falta de movilidad a causa del uso de un cabestrillo para movilizarme.
Trabaje rebeldemente dos días a mis años aún no aprendo a ser más dócil y hacer caso de lo que me dicen incluso el Doctor, hay cosas que cuesta trabajo dejar aunque pase el tiempo, por un lado la rebeldía innata y por otro su amiga e inseparable la irresponsabilidad; si me asumo irresponsable intento aprender a sobrellevarme este carácter del carajo que me cargo, pero no siempre resulta ponerse de acuerdo.

Así y todo con el hombro a cuestas, presente pruebas en la U, presencia clases de anatomía, fui a trabajar y hasta realicé trabajos de ultima hora… así y todo sobrevivo media drogada y con un dolor infernal escribo en mi blog… irresponsable poh.
Pero si escribo, es porque vi la otra cara de la incapacidad física; yo caminaba normalmente hacía todo con una mano gracias a Dios mi diestra saludable ayudo ene. Sin embargo “la gente” nosotros los saludables que no tenemos impedimento alguno cero comprensión para con el otro incapacitado temporalmente o peor aún discapacitado.
Somos un país discriminador y mala voluntad con las personas diferentes, vi con horror y tristeza como los señores del transporte público de los colectiveros de mi línea no quisieron llevarme porque solicite que me abrieran el portamaletas y para dejar las bolsas que apenas podía cargar, que hablar del supermercado y otros tantos servicios públicos.
Por un momento pensé en el prójimo y llegue esa noche deprimida a mi tibet pensando lo difícil que es ser discapacitado aquí en mi país, ni siquiera era una pierna u otra lesión mayor, sólo era un brazo. Desde ese día evite salir a la calle tratando de hacer reposo y aliviarme pronto.
Siendo sincera mi dolencia sigue con tanto compromiso académico ha sido imposible cuidarse correctamente, quizá cuando por fin pase el dichoso ramo de anatomía y fisiología la dolencia se vaya dado que es tensional, ojala y sea así porque no quiero pasar las molestias que estos días pase producto de mi lesión. Por lo menos me queda la esperanza de la recuperación y la redención de saber que la mejor forma de cambiar el pensamiento absurdo y mediocre de la discapacidad es con el ejemplo.
Nunca más papito, si que aprendí esta vez….
Siempre escuche esa frase que uno debia vivirlo para saber como se siente y tienen razón. Llevo casi cerca de dos semanas con una tendinitis en mi hombro izquierdo que me ha tenido enclaustrada en mi tibet y con falta de movilidad a causa del uso de un cabestrillo para movilizarme.
Trabaje rebeldemente dos días a mis años aún no aprendo a ser más dócil y hacer caso de lo que me dicen incluso el Doctor, hay cosas que cuesta trabajo dejar aunque pase el tiempo, por un lado la rebeldía innata y por otro su amiga e inseparable la irresponsabilidad; si me asumo irresponsable intento aprender a sobrellevarme este carácter del carajo que me cargo, pero no siempre resulta ponerse de acuerdo.
Así y todo con el hombro a cuestas, presente pruebas en la U, presencia clases de anatomía, fui a trabajar y hasta realicé trabajos de ultima hora… así y todo sobrevivo media drogada y con un dolor infernal escribo en mi blog… irresponsable poh.
Pero si escribo, es porque vi la otra cara de la incapacidad física; yo caminaba normalmente hacía todo con una mano gracias a Dios mi diestra saludable ayudo ene. Sin embargo “la gente” nosotros los saludables que no tenemos impedimento alguno cero comprensión para con el otro incapacitado temporalmente o peor aún discapacitado.
Somos un país discriminador y mala voluntad con las personas diferentes, vi con horror y tristeza como los señores del transporte público de los colectiveros de mi línea no quisieron llevarme porque solicite que me abrieran el portamaletas y para dejar las bolsas que apenas podía cargar, que hablar del supermercado y otros tantos servicios públicos.
Por un momento pensé en el prójimo y llegue esa noche deprimida a mi tibet pensando lo difícil que es ser discapacitado aquí en mi país, ni siquiera era una pierna u otra lesión mayor, sólo era un brazo. Desde ese día evite salir a la calle tratando de hacer reposo y aliviarme pronto.
Siendo sincera mi dolencia sigue con tanto compromiso académico ha sido imposible cuidarse correctamente, quizá cuando por fin pase el dichoso ramo de anatomía y fisiología la dolencia se vaya dado que es tensional, ojala y sea así porque no quiero pasar las molestias que estos días pase producto de mi lesión. Por lo menos me queda la esperanza de la recuperación y la redención de saber que la mejor forma de cambiar el pensamiento absurdo y mediocre de la discapacidad es con el ejemplo.
Nunca más papito, si que aprendí esta vez….
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