lunes, mayo 17, 2010

Nunca fue...

El otro día en mi desenfado escribí una entrada algo desilusionada con respecto a un tema - según yo- hice todos los pasos correctos y lo subí conforme el procedimiento del post en mi blog, me sentía algo triste y a pesar de haberlo puesto en trazos de color eso no fue suficiente y después de mucho tiempo me decidí a escribir.

Ya terminando la semana, aún con el desencanto a flor de piel, recibí una noticia que esperaba; debo decir de corazón que a veces quisiera no tener esta intuición exacerbada y equivocarme en mis pronósticos… Con semejante carga emocional me lo tome de la patada, entonces en un arranque infantil ya tradicional en mi persona me delinee mis ojos en señal de rebeldía y me fui con mis amigos al cine con el fin de airearme de ciertas situaciones y malos ratos.

Debo decir que me divertí como hace mucho no lo hacía y alcoholice mi organismo con un licor dulce y casi al amanecer me dormí como un ángel y logré olvidarme de mis inquietantes preocupaciones. Quizás fue irresponsable de mi parte mezclar azúcar, alcohol, fármacos y para colmo un estado irascible y refunfuñón, pero prefiero eso a tirar la esponja y pasarme al lado oscuro.

La rebeldía y la desolación se fueron consumiendo al día siguiente entre los festejos del día de las madres y casi al caer la tarde cuando ya todo el episodio de agobio paso y solo queda el sentir melancólico y triste de la caída del sol en el mar; el universo y Dios me dieron la bofetada que necesitaba y en un par de segundos mi mente se abrió y volví a la humildad de los creen sin haber visto; me sentí algo absurda por la conducta del día anterior, pero es parte de la vida tener un día oscuro.

Regrese a casa más tranquila y con algo de sensatez para retomar la vida y los pendientes de la semana. Fue entonces cuando vi el atril y allí estaba el reflejo del post y del desencanto anterior, entonces recordé la entrada en el blog y decidí borrarla porque en el fondo ya no tenía mucho sentido, pero al ingresa por un motivo casi paradojal la entrada nunca fue publicada ni vestigios de ella como si nunca hubiera existido y queda en el aire la sensación de que ciertas cosas tienen tanto de ilusión y tan poca veracidad que en el universo real jamás existieron, sólo en la mente visceral que se niega a la razón… y saben --- me sentí aliviada.

sábado, mayo 01, 2010


El Amor y el tiempo

Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría... como también, todos los demás, incluso el Amor.

Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse. Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el Amor quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.

Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el Amor decidió pedir ayuda. La riqueza pasó cerca del Amor en una barca lujosísima y el Amor le dijo: "Riqueza... ¿me puedes llevar contigo?". No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, Amor...

Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. "Orgullo te ruego... ¿puedes llevarme contigo?". No puedo llevarte Amor... respondió el Orgullo: aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?
Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando: "Tristeza te lo pido, déjame ir contigo". No Amor... respondió la Tristeza. Estoy tan triste que necesito estar sola. Luego el Buen Humor pasó frente al Amor, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando. De repente una voz dijo: "Ven Amor te llevo conmigo". El Amor miro a ver quien le hablaba y vio a un viejo.

El Amor se sintió tan contento y lleno de goza que se olvidó de preguntar el nombre del viejo. Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El Amor se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: "Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?".- "Ha sido el Tiempo", respondió el Saber, con voz serena.- ¿El Tiempo?... se preguntó el Amor, ¿Porqué será que el tiempo me ha ayudado?

Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el Amor en la vida
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