jueves, marzo 24, 2011

Entre Tongoy y Los Vilos

Así mismo, a medio andar sin muchas certezas se fue el fome verano, sin gracia la temporada estival. Quizás yo no estaba para nada conectaba con el resto del universo, pero ni siquiera me di por entera que existe algo llamado vacaciones o descanso en la playita o algo similar.

Llego el otoño y con el la cuaresma en pleno ostraísmo y ensimismamiento me he olvidado de cualquier incentivo o algo similar, en un mar de incertidumbres más que certezas, estoicamente me he esmerado por mantener un ambiente de moderación y distancia.

No digo que sea para siempre, pero en el fondo por unos cuarenta días intentaré probarme a mi misma que algunas cosas deben cambiar y que se debe continuar...