sábado, julio 30, 2011

Ausencia
(Gabriela Mistral)

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!


jueves, julio 28, 2011


DISCULPE LO POCO

Ellos no tenían porque saber que después de un día agotador de trabajo, me la pase cuatro horas ensayando para presentarme con propiedad a la disertación, tampoco que mi amiga y compañera supero con creces sus observaciones formales y cumplió a cabalidad con las metas personales propuestas para ese día. Al final nada de eso se va saber nunca, salvo los hechos concretos: La calificación.

Como bien me dijo un profe de ojos lindos un día, al evaluar la calificación siempre debería valorar el proceso silencioso y el esfuerzo, pero en la generalidad la nota mide resultados que nada tienen que ver con eso.

La calificación no es lo que me molesta en todo caso, jamás he sido de espíritu competitivo -el ambicionar trofeos de hombres para mi es francamente perseguir el viento- sólo cuando esto tiene un fin espiritual y de crecimiento personal merece la pena. Lo que me entristece enormemente es la dureza con la que se me trato y la forma casi indolente en que lapidaron las expectativas de mi amiga al punto de las lágrimas porque para ella si era importante la nota.

Aún estoy enfadada; porque no es la primera vez ni va a ser la última que alguien cuya jerarquía esta por sobre mí me dice algo con dureza y es desproporcionalmente severo con los comentarios, como diría una amiga le falto humanidad y caridad para decir las cosas y lo peor de todo es que se perdió mucho más que una simple calificación sobresaliente.

Algo de mí desde un tiempo a esta parte se cansó… se desilusionó dicho de un modo más preciso; no es que no crea en la gente o quizás mi decepción a sido especifica pero ya deje la tendencia masoquista a esperar algo de quien no tiene mucho que ofrecer. Y aclaro este punto que cuando me refiero que no tiene que “entregar” me refiero a esas pequeñas grandes cosas que no se ven: Valores elevados y sentimientos profundos porque el conocimiento científico siempre estará para quien lo busca, pero lo “imperecedero” es lo que todos desean y nadie que no haya pasado por un conocimiento espiritual intenso de entrega en plenitud podrá alcanzar más.

O será que yo en este proceso de transformación me quiero más que antes y este tipo de situaciones me generan tristeza porque nada tiene que ver con lo que uno profesa y busca en los demás y porque simplemente ahora que me vuelto un manto de moderación y juicio me parece insólito que me digan que estoy fuera de la moral y la norma ética. Igualmente entiendo que es cosa de punto de vista, pero eso dolió no porque quien lo dijo eso es irrelevante, sino porque se dijo en público y como bien dice mi madre es como soltar un almohada de plumas en el desierto aunque no fuese personal ni cierto uno jamás las recuperará todas.

Pero como la vida es así y lo procedimental es parte de ella, se hará lo que se tiene que hacer en términos de mejoras de la presentación se subsanarán las observaciones de tipo técnicas y formales más nos limitaremos a la investigación.

Y dejaremos los deseos, las aspiraciones y las creencias para el deleite de la vida, porque como dice Eclesiastés:

“He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.
Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riqueza y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios. Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón.”

domingo, julio 24, 2011

Dilectus meus mihi
(Santa Teresa de Jesús)


Ya toda me entregué y di,
y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mí,
y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida,
en los brazos del amor
mi alma quedó caída,
y cobrando nueva vida
de tal manera he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.

Tiróme con una flecha
enarbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador;
ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.


jueves, julio 07, 2011

BIENVENIDA
(Mario Beneditti)

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más docil
ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.