domingo, octubre 30, 2011

domingo, octubre 23, 2011

Un arte

No es fácil dominar el arte de perder;
hay tantas cosas que parecen colmadas por el deseo
de ser perdidas que su pérdida no es un desastre.

Pierde algo cada día. Acepta la confusión
de las llaves extraviadas, de la hora desperdiciada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Practica después perder más, y más rápido:
lugares, y nombres, y las tierras a las que pretendías
viajar. Ninguna de estas pérdidas será devastadora.

He perdido el reloj de mi madre. ¡Y mira!, la última
o la penúltima de las tres casas que he amado se perdió.
No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, hermosas ciudades. Más aún,
vastos reinos que poseía, y dos ríos, y un continente.
Los añoro, pero no fue un desastre.

Incluso perdiéndote a ti (la voz risueña, un gesto que
amo) no habría mentido. Es evidente
que no es difícil dominar el arte de perder
aunque eso parezca (¡escríbelo!) un desastre.



Elizabeth Bishop, Worcester, Massachussets, 1911 – Boston, 1979

lunes, octubre 17, 2011

Estoy volviendo a mi y eso me gusta... por un momento pensé que me perdería en los cambios corporales y de costumbres, pero NO retomamos los gustos, las tendencias... y todo lo demás; la cebra no puede huir de sus rayas.

domingo, octubre 02, 2011

Las peliculas te encuentran... desearía no sentirme identificada con el sentido de pertenencia a ciertos afectos dejados en el tiempo, pero esta pelicula era como para hacer comprender que ciertas cosas hay que dejarlas ir...